¡Es época de cultivar judías! Las judías, alubias o habichuelas (Phaseolus vulgaris), son plantas de la familia de las leguminosas que llegaron a Europa de la mano de los colonizadores españoles. Son originarias de Mesoamérica, donde se las conoce también con el nombre de frijoles o porotos.

Hay diferentes variedades de judías clasificadas en función de la altura de crecimiento, de la mata (alta/de enrame o baja/enana) o por la forma de la vaina (plana o cilíndrica). La mayoría de las vainas son de color verde, aunque también las hay pintadas o amarillas.

Pero ¿qué necesitas saber para el cultivo de las semillas?

1. CLIMA

Es una planta que se desarrolla sin problemas con temperaturas cálidas, por lo que es habitual su siembra a principios de primavera y durante el verano. Necesita temperaturas alrededor de los 10ºC para germinar y de entre 15 y 25ºC para ser polinizada correctamente. La planta muere a temperaturas inferiores a 2ºC.

A la hora de escoger una ubicación para la siembra hay que tener en que es una planta de día corto y prefiere ubicaciones al sol.

2. TIERRA

Las judías prefieren suelos bien labrados y ricos en materia orgánica, evitando la aportación de estiércol justo antes de la siembra.

Es importante que la tierra esté en tempero para recibir las semillas y es aconsejable realizar un riego un par de días antes para facilitar la germinación.

Como hemos comentado antes, es recomendable buscar una parcela que esté expuesta al sol, para que el suelo pueda calentarse también antes de la siembra.

3. SIEMBRA

Llegado el momento de la siembra, lo haremos directamente en la tierra. El marco de plantación habitual es de 70-80 cm entre líneas y 40 cm entre plantas, aunque las variedades enanas o de mata baja admiten siembras más densas. La siembra se realiza a golpes de entre 3 y 5 semillas que deben enterrarse a una profundidad no superior a los 3 – 4 cm.

Veremos que las semillas empezaran a germinar a los 7-10 días.

Las judías también pueden sembrarse en macetas o jardineras. Tener en cuenta que necesitaran uno mínimo de 5 litros de volumen por planta para que puedan crecer bien. Si escoges hacer la siembra en un recipiente, recomendamos optar por variedades de mata baja para evitar el uso de tutores ya que suelen formar un tallo erecto de no más de 30-50cm de altura. Por ejemplo, recomendamos:

judia efequinceJUDÍA EFEQUINCE: variedad de mata baja y vainas cilíndricas de unos 15-17 cm de largo y no más de 1 cm de grosor. Es una variedad muy productiva, por lo que tendrás cosecha para rato.

JUDÍA ROMANO BUSH-PLAJAJUDÍA ROMANO BUSH-PLAJA: esta judía también es de mata baja pero sus vainas son planas de unos 15cm de largo y 1,5cm de ancho. Es una variedad sin hilos y es apta para el consumo en grano seco.

4. RIEGO Y MANTENIMIENTO

Una vez sembradas, es recomendable no regar hasta la aparición de los primeros brotes. A partir de entonces, el riego debe ser regular, tirando a escaso. Puedes incrementar el riego con la llegada de la floración y durante la fructificación de las vainas. La falta de riego en ese momento suele disminuir la producción.

Es un cultivo poco exigente en Nitrógeno (N) pero sus necesidades de Fósforo (P) y Potasio (K) se incrementan con la floración y la formación de las vainas.

Recomendamos realizar escardas regulares para eliminar las hierbas adventicias y mantener la aireación de la tierra.

A diferencia de las variedades de mata baja, las variedades de mata alta o de enrame, precisan de tutores que permitan su crecimiento vertical. Puedes usar cañas o alguna estructura que permita un entutorado con hilo o mallas de entutorado específicas.

5. COSECHA

Las vainas estarán listas para cosechar a los 15-25 días desde la floración. Recomendamos cosechar las judías cada 3 o 4 días y para evitar que el grano se endurezca en el interior de las vainas, lo que va en detrimento de la aparición y/o fructificación de nuevas flores.

Podrás encontrar todo lo que tienes que saber sobre el cultivo de cada una de las variedades en nuestro apartado de leguminosas: ver semillas leguminosas